El Club Deportivo Calahorra se ha reencontrado con el triunfo en La Planilla después de un inicio de año aciago como local. La nota negativa, muy negativa, es que esta victoria ha llegado con una derrota de los vecinos de la UD Logroñés.
Para mayor desgracia de los blanquirrojos, el gol, además, fue convertido por Zubiri, exjugador de los capitalinos y cantera de los mismos, en un saque de esquina de testarazo inapelable.

1-0. Victoria para los calagurritanos y derrota para los logroñeses. Y mucho más no ocurrió. Un partido gris, muy gris, de ambos conjuntos que demuestra el mal estado que están pasando ambas escuadras. Un derbi descafeinado que no generó ambiente de derbi ni antes ni después del partido con unas calles prácticamente vacías. Un enfrentamiento en el que, puesto que estaban en juego, alguno tenía que llevarse los puntos y callaron a favor de los locales.
Para los de Iván Ruiz, que celebraron esta victoria, como si hubieran ganado la liga, este resultado es un soplo increíble de moral ante un último tercio de competición. Para los de Yayo Urzay, esto es un drama que los aleja, aún más, de los puestos de playoff.





