El CD Arnedo se ha llevado sin muchas complicaciones el partido «del exilio» provocado por el resembrado de césped de Sendero para poder recibir en Copa a Osasuna, un exilio que finalmente no ha sido tal, ya que se el envite ha terminado jugándose en el anexo de hierba artificial de Sendero.
Tampoco el partido ha terminado con el resultado esperado por unos locales que veían el encuentro de hoy como una posibilidad de dar un paso adelante y salir de los puestos de cola.
No tardaron los visitantes en adelantarse en el marcador. El primer gol de los navarros lo logró Laborda en el minuto 22. Antes de ello, una gran intervención del meta riojano Sobrón evitó que los arnedanos comenzaran el partido por delante.
Cinco minutos después Nowend convirtió el segundo con un zurdazo. Con este resultado de 0-2, que pudo ser ampliado si Campos hubiera logrado anotar lo que hubiera sido un golazo, se llegó al descanso.
El CD Arnedo redujo las diferencias en el marcador en el 52 con otro gol del killer Isaac Manjón y, por unos instantes, soñó con que la remontada era posible.
Y en ello confió hasta que en el 83 Madariaga puso el tercerro. Laborda marcó en el 88, esta vez a pase de Madariaga, el cuarto y último gol del duelo.
A la conclusión del partido, el entrenador del Arnedo, Alberto Eguizábal, ha calificado el resultado como demasiado castigo para lo que ha sido el juego «aunque tampoco se ha hecho mucho para evitarlo». El mister arnedano reconocí tras el partido que les ha faltado identidad durante el encuentro.



