CORONAVIRUS EN LA RIOJA: Hasta la victoria “Gracias a todos por salvar a más de 4.000 personas en La Rioja”
El 23 de marzo, un calagurritano de adopción llamado «Lolo» abrió el blog denominado «Hasta la victoria» alojado en
https://calahoja.wixsite.com/hastalavictoria
Se presentaba «Lolo» como una persona un poco friki del Excel y con tiempo. «Estudié en la rama de ciencias y cuando veo un montón de números siento la necesidad de plasmarlos, ordenarlos y relacionarlos para ver un poquito más alla de la cifra en bruto».
Desde entonces se ha dedicado a recopilar y observar los datos del virus este y su evolución para demostrar que «lo que hacemos vale para algo».
Nos dice «Lolo» que esto lo hace en forma de blog porque el primer día que lo hice, con unos amigos por whatsapp, varios me pidieron que lo siguiese haciendo porque les ayuda a superar el día a día y les da esperanza, que creo que es algo que necesitamos todos.
En «Hasta la victoria» hay tres tipos de post: uno a las 20:30, con las previsiones del día siguiente, y dos por la mañana, uno nacional y otro regional, cuando se facilitan los datos.
Según «Lolo», si no se hubiera llevado a cabo el confinamiento, en este momento en La Rioja habría 85.000 casos totales y tendríamos que lamentar la pérdida de más de 4.100 vidas. «Gracias a todos por salvar a más de 4.000 personas en La Rioja. Enhorabuena!!!»

EL SISTEMA
Las entradas escritas en el blog son muy breves, «intentando que apenas superen el tiempo de un minuto de lectura».
Cuenta «Lolo» en su blog que «desde que se inició esta epidemia tuve miedo de las cifras, no por las cifras en si mismas, sino por conocer que una epidemia sigue una progresión geométrica y los crecimientos de estas son terriblemente peligrosos. Y aquí tenemos el primer término, progresión geométrica.

Simplificando mucho la cosa, una progresión tradicional, técnicamente se llama progresión aritmética, es 1,2,3,4… o 2,4,6,8…, es decir, vamos sumando una cantidad fija al número anterior y no valen para las epidemias, ya que cada persona contagiada, se convierte a su vez en contagiador. Es decir si tenemos dos contagiados y cada uno contagia a otros dos tendremos cuatro y cada uno contagiará a dos y tendremos ocho. Es decir nos tenemos que olvidar de la suma y utilizar la multiplicación, multiplicando por una cifra fija la cantidad anterior. Es decir 1,2,4,8… En este gráfico se aprecia la diferencia en las velocidades de subida de una y otra progresión y es que las puñeteras de las geométricas una vez que cogen un poco de cuerpo se disparan. ¿A qué la linea naranja se parece a la curva de casos que hemos estado viendo en la tele?
Teniendo en cuenta lo que ya sabemos de las progresiones, era de esperar que las cifras subiesen y subiesen, pero estaban subiendo ¿más que antes? ¿menos que antes ¿dónde estaba el techo? ¿valía para algo el confinamiento? sólo con los datos es difícil saberlo, así que cogí el portátil, el Excel e Internet y me puse a buscar datos fiables desde el inicio de la epidemia.
El primer dato, que me pareció clave, fue saber cuantos contagiados teníamos cada día, respecto al día anterior y es lo que he llamado factor de contagio, es decir, porque número se van multiplicando los casos y lo calculé. Ahí ya vi, que lo de la cuarentena estaba sirviendo de algo, porque antes del inicio el factor de los días era de 1,4, 1,5, hasta de 2,7 y después de la cuarentena se veían muchos 1,2 y algún 1,1. La cosa pintaba bien, pero una vez aquí quería saber cuanto de bien y si mejorábamos. Para lo primero calcule la media ponderada del factor de contagios antes de la cuarentena y el resultado fue de 1,44 y aquí esta el segundo «palabro», media ponderada.
Pues bien, la media que todos conocemos y que en propiedad se llama media aritmética, es que si tenemos 2 y 4, de media tenemos 3, es decir sumamos los números y los dividimos por la cantidad de números sumados. Este dato podría valer, pero sería darle la misma importancia a un día que partíamos de 128 casos, que a uno en el que empezábamos de 2.000 y a mi modo de ver, el dato es más representativo cuando partimos de una cantidad grande, por lo tanto usé la media ponderada. Que hace esto, pues asigna a cada valor del factor de contagios una importancia igual al número de casos sobre el que se calcula, es decir el factor que hemos tenido con 2.000 casos se tiene en cuenta diez veces más que el que hemos tenido con 200. Os ahorro la fórmula del cálculo, con el concepto nos vale.
Estábamos en que teníamos un factor de 1,44 antes de iniciar el confinamiento. Apliqué la misma fórmula a los datos de los días desde el inicio de la cuarentena y resultó que teníamos un factor de 1,2. Efectivamente, iba bien la cosa y hasta aquí tengo que decir que todo lo que hay son datos, puros y duros, ahora empezamos con estimaciones. El cuerpo me pedía calcular, cuánto de bien iba y que habría pasado de seguir con un factor de contagio de 1,44 y lo que hice fue utilizar proyecciones, es decir tomar el dato que teníamos al inicio del confinamiento y simular como iría creciendo, si lo seguía haciendo como hasta ese momento. De este modo es como calculo la cifra teórica de infectados que tendríamos cada día.
A continuación tomo el dato doloroso del día, el número de fallecidos, y calculo el índice de letalidad que está teniendo la enfermedad, dividiendo el numero de fallecidos entre los infectados totales. Aplico ese índice a la cifra estimada de infectados y así estimo los fallecidos teóricos que se habrían producido y el total de vidas salvadas gracias al confinamiento.
El resultado me dio un subidón de ánimo, lo que hacíamos valía para algo y salvaba vidas. Como llevaba varios días viendo a los amigos de bajón, porque las cifras no paraban de subir y subir y encima nos habían anunciado que íbamos a estar quince días más en casa, sintetice la información que había obtenido en el siguiente mensaje de Whatsapp:
«Buenos días a todos, como tengo tiempo y soy un poco friki del Excel, me he dedicado a ir metiendo los datos del virus este y la evolución y como buena noticia e información que me parece que nos puede ser útil extraigo la siguiente: el vector de contagios en los cinco días anteriores a la cuarentena fue de 1,37 y desde el inicio de la cuarentena ha bajado a 1,20. Esta bajada puede parecer menor, pero si a los datos que teníamos el día que empezó la cuarentena, le aplicamos el vector anterior ahora mismo en vez de 33.000 contagios, tendríamos 114.000. En resumen, quedándonos en casa hemos evitado el colapso total de la sanidad y extrapolando la letalidad a la cifra que llevaríamos, se han salvado más de 4.000 vidas. Enhorabuena a todos!!!!!!»
En un par de días, antes de que me diese tiempo a colgar la buena noticia del día ya estábamos otra vez de bajón, «mayor incremento de casos en un día», «suben los fallecimientos» y todo el resto de titulares que cada día nos da la tele. Y es verdad, las cifran subían, pero se olvidaban de decir que mucho menos que antes, así que, manos a la obra, me propuse escribir una entrada del blog a última hora, cuando acabo de aplaudir a los sanitarios, para que la cifra del día siguiente no nos pille desprevenidos.
Y ese es el funcionamiento que tiene este blog hasta la fecha, tres publicaciones diarias. Dos con los datos nacionales y regionales una vez que los publica el Ministerio de Sanidad, con un pequeño análisis de hace donde vamos y donde estaríamos de no habernos confinados y una entrada sobre las 20:20, para prevenirnos con lo que escucharemos el día siguiente. A mi el blog me aporta conocimiento de la situación y dado que esta es buena, pues tranquilidad, con lo que ya me siento recompensado. Además, me consta, porque me lo han dicho, que hay gente a la que también le ayuda, así que miel sobre hojuelas.


