La Audiencia Provincial ha dictado sentencia contra un joven por delitos de agresión sexual y violencia habitual. El fallo impone una pena de siete años y ocho meses de cárcel por hechos ocurridos cuando la víctima tenía 14 años. La resolución judicial incluye además 29 años de alejamiento y prohibición de comunicación con la menor agredida.
Según la sentencia del TSJR, el condenado mantuvo una relación de diez meses con la víctima, marcada por el control. El tribunal considera probado que el acusado generó un entorno de intimidación y menosprecio constante hacia la joven.
Durante ese tiempo, la menor sufrió insultos y actos físicos violentos, especialmente cuando él consumía alcohol o drogas
Agresiones sexuales y secuelas psicológicas
El texto judicial detalla dos episodios graves de agresión sexual ocurridos en septiembre de 2023 en contra de la voluntad de la menor.
Como consecuencia, la víctima padece un trastorno de estrés postraumático y requiere tratamiento psicológico especializado. Por estos daños, el condenado deberá abonar una indemnización de 25.000 euros por las secuelas y el daño moral causado.
La importancia de la denuncia del entorno familiar
La menor no denunció inicialmente los hechos debido a la fuerte dependencia emocional que sentía hacia el agresor. Fue su entorno familiar quien, al conocer la gravedad de la situación, decidió poner el caso en manos de las autoridades.
Los magistrados han otorgado plena credibilidad al testimonio de la joven, apoyado por informes periciales y sanitarios. Tras cumplir la estancia en prisión, el sujeto quedará bajo un régimen de libertad vigilada durante 14 años adicionales. El tribunal aplicó una atenuante leve por consumo de sustancias, aunque esto no exime su responsabilidad penal en los delitos.
Actualmente, la sentencia no es firme, ya que la defensa ha presentado un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de La Rioja.
