Clau Mendes rescata un punto para la UD Logroñés en el estreno de Natxo González
Regresaba la UD Logoñés a Las Gaunas con un nuevo inquilino en su banquillo para enfrentarse a la SD Amorebieta, un partido que no se disputaba desde el 8 de marzo de 2020 y que concluyó con empate a uno, con gol de Ander Vitoria.
Aquel fue el último partido que se jugó durante varios meses en Las Gaunas. Aquel fue el último partido de la UD Logroñés en Segunda B, ya que en julio de ese 2020 los blanquirrojos lograron el ascenso a Segunda y después, cuando estos descendieron, esta división desapareció. Aquel fue.
Hoy ambos equipos se reencontraban con historias muy diferentes. Los vascos, novenos en la clasificación, no están haciendo una mala temporada. Los riojanos, undécimos,… no tanto.
Empezaba el encuentro con buenas sensaciones para los locales. Jorge Yriarte cometía penalti sobre Keita. Menudo tomó con mucha decisión el balón y lo lanzó sobre la portería ubicada en el fondo sur de Las Gaunas con tan mala suerte que el fuerte trallazo murió en el larguero y espantoso las sensaciones positivas.
Después, en el 16, el jugador calagurritano, que estrenaba capitanidad, a punto estuvo de estrenarse como goleador. Fue en un lanzamiento de córner, pero el remate de Cristian se fue por encima del larguero.
Sin embargo, fueron los vascos los que se adelantaron en el 27 en el marcador. Lo hicieron cerrando una contra con un gol de Buján con error defensivo de Titi, que dejó un balón muerto para un placido disparo, incluido.
Con este resultado de 0-1 se llegó al descanso. La afición local, cabizbaja, intentó reponer fuerzas y templarse en las barras del estadio. Buscando recobrar esa esperanza perdida que habían depositado en la llegada de Natxo González.
Comenzó la segunda parte y lo hizo con los de Aritz Mújica buscando ese segundo tanto que certificara su victoria. De cabeza lo intentó Rayco en el 51 y, en el 60, Izeta dirigiendo un tiro a la escuadra.
En el 71 Keita puso un rayo de esperanza sobre Las Gaunas sacándose un peligroso chut contra la meta visitante tras enganchar un rechace en un córner. Pero nada.
En el 79 y 81 los riojanos se encontraron con la doble respuesta. Murua primero, obligando a la intervención de Arregi, y Pradera después, forzando la de Gonzalo, lo intentaron mediante sendos cabezazos con mucha intención.
El partido moría y los ánimos blaquirrojos con él. Entonces, en el 84, apareció un Clau Mendes que se había incorporado al partido en el segundo tiempo (56′) para cabecear un centro de Pichín que Magunagoitia paró evitando el gol.
Pero la UD Logroñés y Mendes ya habían avisado. Y tres minutos después, en el 87, cuando la UD Logroñés ya parecía resignada, el propio Clau Mendes sorprendió sacándose un potente disparo cruzado desde el pico del área para igualar el encuentro.
La afición, que había sufrido el frío de la mañana en Las Gaunas, se desperezó y estalló con un potente grito de alegría que hacía volver a creer. Otra vez más. Otra más.
Con ese empate a uno y reparto de puntos, que vale y no vale a ambos equipos, terminó un partido que volvió a disputarse casi tres años después y se cerró con el mismo resultado y con la sensación de que Natxo González tiene mucho trabajo interno mientras la afición sigue creyendo.




