La Zona Básica de Salud de Calahorra ha comenzado a clausurar la semana vacunando a sus mayores de 80 años. Cierra esta zona las situadas fuera de la capital riojana y deja pendiente de vacunación exclusivamente ésta.
Pradejoneros, catones, villarejos, tudelillanos, y, por supuesto, calagurritanos se han acercado al Pabellón Europa para lograr la primera dosis de su vacuna.
Allí deberán regresar los ancianos, pasados el 3 o 4 de abril, para completar su proceso inmunizador.
Los ancianos han acudido a este pabellón acompañados de sus cónyuges, de sus hijos, sus nietos, sus sobrinos e sus incluso bisnietos pero, sobre todo, acompañados de grandes dosis de ilusión y esperanza.
Para muchos de ellos era el primer día que salían a la calle después de mucho tiempo. Para otros es el principio de la llegada del día en el que podrán salir a la calle con mayor tranquilidad y menos miedo. Para la mayor parte de ellos, sus compañeros en el ilusionante viaje emprendido hoy eran aquellos a los que, durante demasiado tiempo, no habían podido ver.
“¿Y ya está?” Era la pregunta más repetida de la mañana. Un año después de que nuestra vida diera un vuelco, un año después de que la vida que conociéramos comenzara trágicamente a cambiar; desde uno de esos espacios, desde esos pabellones que debimos dejar de visitar; parece vislumbrarse que el final empieza a llegar.



