ANPE mantiene su «absoluto desacuerdo» con que se obtenga un el título de Bachillerato con alguna asignatura suspensa, «ni siquiera en los supuestos excepcionales que incluye la norma».
Para este sindicato de centrado en la educación, esta medida envía un mensaje «contrario a la cultura del esfuerzo, del rigor, y del mérito» y cree que esto produce una ausencia de incentivos para lograr la excelencia académica, resultando desmotivador «para el profesorado y el alumnado».
ANPE considera que superar las materias es el verdadero indicador y referente para constatar que el alumnado ha adquirido las competencias establecidas y alcanzado los objetivos de la etapa.
Desde este sindicado consideran que la solución para luchar contra el fracaso escolar y disminuir las repeticiones «no pasa por establecer sistemas de promoción y titulación con materias suspensas, sino por evitar que esto suceda». Para lograr que esto sea así ven necesario reducir el número de alumnos por aula, establecer desdobles y programas de refuerzo en los centros educativos, dotando de profesorado suficiente para llevarlo a cabo.
Este sindicato independiente, al servicio del profesorado de la enseñanza pública.ha alertado de las graves consecuencias que estas medidas tendrán sobre el alumnado con menos recursos, que en su práctica totalidad está en la enseñanza pública, ya que no podrán compensar fuera del centro educativo los déficits de aprendizaje que acumularán al pasar de curso y titular con materias suspensas, cercenando las posibilidades que ofrece a este alumnado el sistema educativo como compensador de desigualdades y ascensor social.
Además, el diseño curricular, enfocado al trabajo por competencias, requerirá una adecuada formación del profesorado y un tiempo de planificación para su implantación.
ANPE también prevé que puedan generarse nuevas desigualdades entre las Comunidades Autónomas una vez éstas promulguen y den concreción mediante sus respectivos Decretos autonómicos que complementarán al Estatal.




