La presidenta del Gobierno de La Rioja, Concha Andreu, se ha mostrado “muy orgullosa y satisfecha” del trabajo realizado en estos 1.000 días de legislatura para cumplir el acuerdo de gobierno y ha manifestado que se está haciendo realidad “el necesario cambio político, económico y social que reclamó la ciudadanía riojana en 2019, y lo estamos haciendo, además, habiendo superado una pandemia mundial y enfrentando, en estos momentos, las consecuencias económicas de la invasión de Ucrania”.
En su intervención en el pleno del Parlamento en el turno de preguntas orales, Andreu ha asegurado que llegó al poder “con un programa y un acuerdo de gobierno ambicioso, después de demasiados años de un proyecto político totalmente caduco, agotado y anquilosado” y ha defendido que “nos propusimos conseguir una educación más moderna, equilibrada e inclusiva y lo estamos consiguiendo; nos propusimos impulsar una economía absolutamente adormecida, apostando por el diálogo social, la Formación Profesional, la transformación digital de nuestro modelo productivo y el aumento de la inversión en investigación e innovación, y, en vista de las inversiones millonarias que varias grandes empresas han anunciado en La Rioja, lo estamos consiguiendo”.
Además, ha recalcado que “nos propusimos recuperar servicios sanitarios que anteriores gobiernos habían externalizado y reforzar con más medios técnicos y profesionales nuestro sistema público de salud y lo estamos consiguiendo, y nos propusimos impulsar políticas en ámbitos clave, en los que no se había movido un dedo durante años, como igualdad, transición energética, vivienda pública o protección del medio ambiente, y lo estamos consiguiendo”.
La responsable del Ejecutivo ha insistido en que “sobre todo, llegamos al poder para hacer las cosas de manera diferente: para no utilizar la publicidad institucional a favor o en contra de los medios de comunicación; para ver a la oposición como contrarios políticos y no como enemigos; para favorecer a todos los municipios con los fondos en materia de política local, y no solo a los de nuestro color político; para entender que la institución representa a todos y todas, y no solo a quienes nos han votado, y para hacer políticas con diálogo, llegando a consensos cuando existe la posibilidad, y contando siempre con los colectivos afectados”.




