Alfaro evita problemas mayores a la UD Logroñés para vencer al Real Valladolid Promesas
Triunfo sufrido por 3-2 de la UD Logroñés ante el Valladolid Promesas en un duelo donde los riojanos se complicaron la vida en exceso y que lograron arreglar en la recta final del choque.
Cinco minutos tardó Aridane Santana en celebrar su primera titularidad en Las Gaunas por todo lo alto. En la primera que tuvo franca el ariete blanquirrojo mandó el esférico a guardar. Anotó haciendo gala de lo que se le pide a un delantero; olfato de gol. Aprovechando un balón rechazado en el área para mandarla a las redes.
No se conformó el conjunto de Mere con el gol y buscó aumentar su renta en un choque donde las defensas no pudieron frenar a los ataques. Quince minutos después del 1-0 llegaría el segundo. Kike Ríos derribaba a Guarrotxena en el área e Iñaki desde los once metros ponía el 2-0.
El tercero de la noche pudo llegar antes y haber evitado sustos pero el disparo lejano de Guarrotxena se estrellaba en el larguero para lamento de la parroquia blanquirroja, que podían haber visto solventado el encuentro antes del descanso.
Se acomodó la UD Logroñés y empezó a sufrir en área propia con una defensa inédita compuesta por Rueda y Andoni López de centrales y con las bandas para Iñaki y Paolo Medina. Acumuló varias llegadas al área el filial vallisoletano y Chuki terminaría obteniendo el premio del gol con un disparo desde la frontal que, tras estrellar en el larguero, tocaba la espalda de Ximo y se colaba dentro.
En la segunda mitad, salió dominador el conjunto visitante de inicio. La más clara la tuvo Chuki en un despeje de Paolo Medina al punto de penalti que el juvenil blanquivioleta mandó fuera. Inmediatamente, Guarrotxena vio puerta pero no valía el tanto y no subía al marcador.
Y del 3-1 al 2-2. Paulo Vítor avisó primero con un disparo al travesaño de la meta de Ximo y poco después no perdonaría aprovechando un fallo de Jesús Rueda de los que el mariscal riojano no suele cometer. Faltaban treinta minutos y el murmullo era un inquilino más en la grada. Podía pasar cualquier cosa.
Entonces emergió un Ousama Siddiki al que la grada llevaba mucho tiempo esperando ver a máximo rendimiento. Desequilibrante papel el suyo en la noche de hoy. Generando peligro constantemente ante una blanda defensa visitante.
De las botas del marroquí iba a nacer el tercer gol local. Desborde por el perfil izquierdo y disparo que aprovechaba Alfaro en el rechace para devolver el mandato en el luminoso a los suyos.
No iba a acabar ahí el sufrimiento en Las Gaunas pese a volver a ir por delante. Lo intentó el filial castellano-leonés de todas las maneras pero el tiempo corría y el pitido final estaba más cerca. Tensión y nervios para cerrar un partido en el que no se iba a mover más el marcador para júbilo de los aficionados riojanos.
Segundo puesto momentáneo, a dos puntos del líder (con un partido menos) y noche de viernes heladora que parece menos fría con los tres puntos en el zurrón del conjunto de Mere Hermoso.
*Imagen de portada vía: @UDLogroñes.




