«Un día de improvisto, me enamoré de ti…» comenzó entonando la grada al inicio de la temporada. Sin embargo, a lo largo de ella, los malos resultados y algunas decisiones parecían haber roto ese amor.
A pesar de ello, esa fiel afición volvió a dar una oportunidad a los suyos, otra más. Sabían que para sacar esto adelante tendrían que estar juntos y así lo hicieron. Era esencial
La afición sintió y respondió ayer a la llamada. Llenó el campo de blanco y rojo, llenó sus gradas, regresó junto al equipo y lo alentó desde el primer momento, incluso antes de comenzar el partido, hasta el final.
Ayer la UD Logroñés caminó, juntó a los suyos y volvió a sacarles una sonrisa. Los cargó de ilusión, reafirmó esa confluencia entre equipo y afición y, sobre todo, los enamoró de nuevo.
Y ASÍ LO VIVISTEIS




